lunes, diciembre 22, 2008

Realidad

En realidad, no!

No tengo por qué dormir

No tengo por qué dormir

No tengo por

Tranqui

Mi maus me habla

Ahora me dice

tranquilo

vueltas da todo que

Y me suena a que mi maus es Yoda

La soledad de abordar a un cigarrillo a las 2 y 40 de la madrugada

Luego de unos cuantos años sigo igual. La misma digerida y vomitada realidad de siempre. Levantarse temprano, irse a trabajar, irse a estudiar, no entender, leer, quedarse dormido, despertar a las 2 y 40 de la madrugada y debatirse entre ponerse la piyama o prender la computadora. A veces gana uno, a veces el otro.

Hoy ganó la computadora. Leer, foros, wikipedia, ¿de qué se acuerda uno? Te acuerdas de esos dibujitos que veías cuando eras niño? Cómo se llamaban? Los halcones galácticos? O eran unos felinos? Ya ni siquiera recuerdas, verdad? Te pica la curiosidad. Googleas He Man, a ver que logras sacar de la historia del rubio bronceado héroe de su planeta. Encontraste He Man Gay en youtube. Un mexicano decidió redoblar (re-doblar) los videos de la serie, sacarlos de contexto y rellenarlo con groserías. Es que hay tantas formas de decir maricón en mexicano? Ni idea tenía que existían tantas lisuras en castellano. A la historia, de He Man saltaste, no sé como a DC Comics, te enteras de cómo le rompieron la columna a Batman, luego saltas, no sé como a los cuatro fantásticos y el hombre elástico, pero qué poder más inútil, y el Dr Doom, que en la película lo interpretó el mismo tipo ese que sale en Nip Tuck, que horrible, esa última temporada que viste antes de que falleciera tu televisor. Espantosa. Y sin embargo te quedabas viendo, como quien mira atarantado a Magali en la televisión, porque te atrae escuchar, leer sobre cosas que no deberías estar viendo, de la misma forma que te atraería una ventana abierta por donde pasaran mujeres desnudas, lo cual debe ser, después de todo la base de la pornografía en la red.

Un foro de Tolkien, uno de WOW, te pasas a Asimov y ya perdiste como media noche de sueño sin haber leído nada útil. Posteaste en un foro haciendo una pregunta sobre la traducción correcta de una expresión en otro idioma, porque sin sabe cómo terminaste pegándole los subtítulos de Heroes, la tercera temporada a tu dvd que quieres ver el domingo cuando la casa esté sola.

Y si te encuentran será un milagro, porque esta vorágine de basura arrastra todo lo que está cerca, y te busca, y sabe dónde encontrarte, y te está mirando, y quiere que la leas, que la entiendas, que te parezca divertida su lectura, que la palpes y le des forma, que la acumules y que la vendas, que la adores y que la moldees, que la engordes.

Relamiendo letras y saltando de link en link, acerco el cenicero al borde de la mesa y respiro una vez más el humo, cerrando los ojos.

martes, setiembre 30, 2008

Spreading disease like a dog

Y esta vez me arriesgaré. Escribiré en esta basura de editor que me integra blogspot, más que nada porque no quiero comenzar a escribir en word y cortar y pegar. Más que nada porque no quiero cambiar de ventana, la flojera de apretar el alt y el tab.

Cada vez estamos más intrascendentes.

Cada vez me aburro más de las insufribles pequeñeces que pueblan los días en la universidad. Los cursos se han vuelto repetitivos y hasta dispensables, cada vez más parecidos a esa camisa que nos queda ya chiquita el último día que fuimos al colegio.

Alguna vez conté de mi manía de coleccionar lápices y portaminas? Alguna vez conté de mi manía de no comenzar los signos de interrogación? A lo que iba era a que se me ha perdido uno de los portaminas más bonitos (e interesantes, para usar terminología especializada) que había encontrado. Ofrezco recompensa. No es broma, si alguien, de los muchos millones de internautas que no me están leyendo en este momento, si alguien se cruza con un portaminas negro de marca MonAmi y de 0.7 mm avíseme. Y justo luego de que me fuera a comprar cargas 0.7 porque todas las que tenía eran 0.5 y ahora me encuentro con 3 cajitas de minas 0.7 y sin portaminas al que les entren.

Y a los que busquen una moraleja en esto...

En todo caso, lo dejo ahí, no sería tan mala idea abrir un blog solo para escribir estupideces o gritar fuck en varias líneas, pero entonces, para qué sería este?

domingo, junio 29, 2008

Salto al vacío

Contando cinco minutos para la medianoche, comienzo a escribir por acá otra vez, en un intento más de coger el ordenador (tomar el ordenador, asir el ordenador… bleh, creo que es imposible desapegar el discurso de estos malos deseos) qué ordenador, ya me cansé, chapo mi compu y a escribir y no me corrijas maldito word del mal por qué caraxo no me vas a dejar escribir como me venga en gana!, ve y subráyate a la…

Comienzo de nuevo.

Hoy vuelvo a escribir en la compu, corrijo, odio el word para escribir, no habrá otro procesador menos molesto a la hora de escribir? Estoy seriamente considerando algún software de open source, cómo se llamaba ese programita ese que vi el otro día y que me bajé y lo tengo allí apilado en algún oscuro rincón al fondo de mi carpeta de downloads? True algo, ese que no era tipo what you see is what you get sino era un olvídate de todo y mándate a escribir nomás. Lo digo porque comencé a escribir en word porque no me abría rápido el link de blogger, como si fuera a usar el editor incluido, creo que venía un editor pero no lo usaría por eso de que luego hago clic en guardar y me manda a error, pongo botón de regresar y muy triunfante me muestra la página en blanco. Y eso que ya me había cambiado a Mozilla (alias Morcilla) y que me gusta bastante aunque se me demore en cargar imágenes sencillotas.

Como decía antes del ataque verborreico. Comienzo de nuevo a escribir palabr(otas).

A veces me parece que los adjetivos son más que nada enemigos de toda oración simple. Siempre están que se cruzan por todos lados intentando asir los objetos, pero si nunca lo van a lograr, dénse por vencidos de una maldita vez.

En fin, como decía, cogí la compu para venir a hablar de algo muy puntual. Se viene diablo III. No, en serio, venía para hablar de algo (a menos que hayan visto ya el trailer del diablo III, el trailer malísimo me pareció, en comparación con lo visto en los dos diablos anteriores y digamos que en Blizzard ya no confío mucho, después de la gran cagada inflada en que convirtió al WOW que ya anda en su tercer año o quizá cuarto si ando contando mal los años.

Y ya no quiero hablar de nada.

Iba a hablar de mi mouse que lo veo viejito. Pero que más da.

Cierro y a dormir. Nada que decir, nada que dibujar.

Y la compu se empolva.

lunes, febrero 25, 2008

Hasta las noches giran

Que cursi.

Pero siempre me he estado sintiendo cursi, debe ser que últimamente no me dan tantas ganas de andar todo triste y rebotando por las paredes y techos, pero no sé, se siente raro, no? Se siente raro volver a escribir, como se siente raro volver a respirar luego de aguantar la respiración en el mar, así, con los ojos cerrados porque la sal en los ojos me los irrita y por eso prefiero la piscina a veces, aunque flote menos y me canse más de pedalear con las manos a puro chapoteo perfecto de hombre-pato.

Que difícil es regresar a los antiguos hábitos perdidos, es difícil volver a coger el lapicero y darle vueltas a los garabatos o seguir las líneas del portaminas, como la otra vez que revolví a sacarle punta al lápiz antiguo del 98 que guardaba desde que pensaba en tantas otras noches pasadas en vela y en vela. Y con el lápiz y el portaminas en mano y el borrador y el borradorete en mano y el papel en la otra, todo listo para garabatear el mundo en blanco y nada. Nada, mi mente en blanco y entonces viene y viene y vienen los recuerdos del verano, del fin de las clases y todo el tiempo, del trabajo, de las otras clases, de las conversaciones y de la huida de todo lo que ya no aguanto más tiempo. Escapando, siempre, pero sintiéndome feliz, como si este fuera el verdadero camino y luego me da la impresión de que el anterior no era el camino y que ya es hora de que te vuelvas así todo gente normalita y tengas una vida propia.

Pero no es así, no?

Intentas ser un camaleón

Intentas mimetizarte

Como cuando te vistes de formal para una exposición o una entrevista y de pronto te das cuenta que en sentido contrario vienen todos vestidos como tú estás vestido ahora, con sus corbatas ahorcándoles el sentido y los maletines con el almuerzo, el grillete.

Y te sientes uno más de ellos, y te ríes porque ellos piensan que tú eres uno más. Y te balan y mueven las colas a tu paso.

Saludas al puente que pasa por encima de una vía expresa clausurada. Te imaginas cayendo, en espiral, como una sombra. Caminas por el lado que da a la reja y a la pista para escapar del vértigo que sabes que algún día te hará lanzarte, del mismo modo que evitas nadar hasta la boya que está allá a lo lejos, un poco antes de llegar a los barcos y a las motonetas de agua, porque sabes que un día te dejarás llevar por la corriente hacia esa isla misteriosa en donde no sea necesario dejarse ahorcar por aquella serpiente ni llevar el grillete y balar.

Sin embargo, te dejas asimilar una vez más por las paredes anaranjadas y vas a contarles historias a los niños que quieren saber las extrañas combinaciones de sonidos que equivalen a otras distintas porciones de sonidos.

Si tan solo las vacas mugieran todas ellas en un mismo idioma.